Kalimera!
Después de un larguísimo viaje que podría calificarse de Odisea, finalmente conseguí llegar a la estación de autobús de Lefkada, donde me esperaban mis compañeras de piso y de voluntariado.
El martes salí de Valencia pasadas las 10 de la mañana hacia Zurich, a donde llegué en poco más de dos horas. Allí cogí otro avión que me llevó a Atenas en otras dos horas y algo. En el aeropuerto de Venizelos debía coger el autobús urbano X93 para llegar a la estación de autobús de Atenas. Aquí surgió el primer pequeño contratiempo, todos los autobuses urbanos estaban de huelga durante todo el día. Por tanto, como no sabía otra manera de llegar a mi destino, tuve que recurrir a un taxi que siempre te lleva a los sitios a cambio de un riñón.
El taxista fue muy amable todo hay que decirlo, intentó mantener una conversación fluida en inglés. Durante el trayecto pude ver muy poco de Atenas. La semana que viene tendré una nueva oportunidad para conocer esta ciudad.
El taxista me explicó lo que tenía que hacer para comprar el billete hacia Lefkada. Puede parecer que comprar un billete de autobús es una cosa sencilla pero la estación de Atenas con todos los letreros en griego me hizo dar más de una vuelta innecesaria. Finalmente, compré el ticket y ahora solo podía esperar hasta que el bus se pusiera en marcha. Durante las tres largas horas de espera, pude disfrutar de un verdadero culebrón en directo. Había una pareja que, mientras sus hijas jugaban, se peleaban y reconciliaban a una velocidad sorprendente. También me acompañó una mujer muy amable con la que intenté hablar en griego pero no pude pasar del “Perdone, ¿qué hora es?, gracias”. Me llamó la atención esta señora por su indumentaria. Los 70 ya no los cumplía y llevaba un traje de falda y chaqueta y un abrigo de paño, todo negro. Hasta ahí todo normal, pero calzaba unas zapatillas “Nike Air Max” negras dignas de cualquier jugador de la NBA.
El tiempo pasó y cogí el autobús que me trajo hasta mi nueva ciudad tras 5 horas de trayecto.
Después de un larguísimo viaje que podría calificarse de Odisea, finalmente conseguí llegar a la estación de autobús de Lefkada, donde me esperaban mis compañeras de piso y de voluntariado.
El martes salí de Valencia pasadas las 10 de la mañana hacia Zurich, a donde llegué en poco más de dos horas. Allí cogí otro avión que me llevó a Atenas en otras dos horas y algo. En el aeropuerto de Venizelos debía coger el autobús urbano X93 para llegar a la estación de autobús de Atenas. Aquí surgió el primer pequeño contratiempo, todos los autobuses urbanos estaban de huelga durante todo el día. Por tanto, como no sabía otra manera de llegar a mi destino, tuve que recurrir a un taxi que siempre te lleva a los sitios a cambio de un riñón.
El taxista fue muy amable todo hay que decirlo, intentó mantener una conversación fluida en inglés. Durante el trayecto pude ver muy poco de Atenas. La semana que viene tendré una nueva oportunidad para conocer esta ciudad.
El taxista me explicó lo que tenía que hacer para comprar el billete hacia Lefkada. Puede parecer que comprar un billete de autobús es una cosa sencilla pero la estación de Atenas con todos los letreros en griego me hizo dar más de una vuelta innecesaria. Finalmente, compré el ticket y ahora solo podía esperar hasta que el bus se pusiera en marcha. Durante las tres largas horas de espera, pude disfrutar de un verdadero culebrón en directo. Había una pareja que, mientras sus hijas jugaban, se peleaban y reconciliaban a una velocidad sorprendente. También me acompañó una mujer muy amable con la que intenté hablar en griego pero no pude pasar del “Perdone, ¿qué hora es?, gracias”. Me llamó la atención esta señora por su indumentaria. Los 70 ya no los cumplía y llevaba un traje de falda y chaqueta y un abrigo de paño, todo negro. Hasta ahí todo normal, pero calzaba unas zapatillas “Nike Air Max” negras dignas de cualquier jugador de la NBA.
El tiempo pasó y cogí el autobús que me trajo hasta mi nueva ciudad tras 5 horas de trayecto.
5 comentarios:
Y pensar que en apenas dos semanas estaré pisando ese mismo aeropuerto... dseando estoy! A seguir disfrutando de la experiencia, al fin y al cabo esas anécdotas son las que la hacen grande. No dejes de escribir!
Desde luego toda una odisea !! cosas como estas hacen de esta aventura precisamente toda una aventura !!
Seguiré leyendo este blog !! Suerte !!
Espero que te vaya todo bien por allí y que sigas escribiendo!
Gracias! me alegra que os haya gustado. María, el próximo martes empiezo la formación a la llegada en Atenas. Es una pena que no hayais podido venir antes porque así coincidiriamos tamb allí!
Muy buena entrada en el país :)
Por cierto no me puedo creer que sea la primera en comentar la indumentaria de la señora Nike, ¿tenemos prueba gráfica?
Pasalo genial
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